Antigua vía de comunicación entre Niza y el Piamonte, el Col de Braus es célebre por sus decenas de curvas cerradas que ascienden por la vertiente este desde Sospel, un clásico del entrenamiento en la región de Niza.
Un juego de curvas en la vertiente este
Desde Sospel hay que contar con 10,3 km y 700 m de desnivel, a una media del 6,8 %. La carretera asciende mediante una sucesión de curvas muy cerradas que ofrecen, en cada viraje, una nueva perspectiva sobre el valle del Bévéra allá abajo.
Un clima mediterráneo hasta la cima
A diferencia de los grandes puertos alpinos, el Col de Braus culmina a tan solo 1002 m en un entorno de garriga y pinos, lo que permite salidas desde principios de primavera, incluso cuando los puertos de alta montaña siguen cerrados.
Cómo afrontar la salida
El encadenamiento de curvas impone relanzamientos regulares a la salida de cada viraje, más exigentes de lo que la pendiente media podría hacer pensar. Una buena gestión de la hidratación sigue siendo útil, ya que la exposición al sol es importante en esta vertiente orientada al sudeste.
Cuándo subir
De abril a noviembre, ya que la baja altitud del puerto permite una temporada mucho más larga que en los puertos alpinos vecinos. En verano, es preferible priorizar las horas matinales para evitar el calor.
Bueno saber
Sospel, ciudad de salida, es también un punto de paso clásico hacia el Col de Turini, lo que permite encadenar las dos ascensiones en la misma salida para los ciclistas más entrenados.

