Corto pero temido por los escaladores, este puerto de los Pirineos Atlánticos debe su reputación a un perfil irregular que apenas deja tregua en casi 10 kilómetros.
Una ascensión irregular hacia los 1035 metros
Desde Escot, la carretera sube 9,1 km con 705 m de desnivel, a una media del 7,75 %, con varios tramos largos que superan el 13 %. La ausencia de un ritmo regular, entre pasajes muy empinados y breves replanos, lo convierte en un puerto físicamente exigente pese a su brevedad.
Un clásico del Tour de Francia
Franqueado por primera vez por el Tour de Francia en 1978, el Col de Marie-Blanque ha sido escalado en 15 ocasiones desde entonces, la última en 2023, generalmente al inicio de etapas más largas rumbo al Aubisque o al Soulor.
Cómo afrontar la subida
Se recomienda encarecidamente una compacta o un triple plato, así como una cassette de gran desarrollo para encajar los tramos de más del 13 % en el bosque.
Cuándo subir
De abril a octubre, ya que la carretera suele estar despejada durante ese periodo, pues el puerto se encuentra a una altitud claramente más baja que la mayoría de los grandes puertos pirenaicos.
Bueno saber
Bielle, en la vertiente este, permite una ascensión más larga pero más regular para quienes prefieren evitar los tramos más empinados del lado de Escot, mientras que el cercano valle de Ossau abre paso a otros grandes puertos pirenaicos.