El Col de Peyresourde, paso obligado entre el Luchonnais y el valle de Aure, es uno de los puertos más habitualmente recorridos por el Tour de Francia en los Pirineos. Menos extremo que sus vecinos Tourmalet o Aubisque, sigue siendo una ascensión exigente y ofrece un excelente punto de partida para descubrir el macizo en bici.
El perfil desde Bagnères-de-Luchon
Desde Luchon hay que contar 15,3 km para 939 m de desnivel, es decir, una media bastante regular del 6,1% en toda la subida, sin tramos por encima del 9%. La carretera serpentea primero por bosque antes de abrirse a pastos despejados en el último tercio, con una vista que se amplía progresivamente sobre las cumbres circundantes hasta el puerto, a 1569 m.
Cómo afrontar la salida
La regularidad de la pendiente permite mantener un ritmo constante sin una gestión del esfuerzo particular, a diferencia de los puertos pirenaicos con tramos más irregulares. Los últimos kilómetros, más expuestos al viento, merecen aun así algo de reserva.
Cuándo subir
De mayo a octubre, con preferencia por junio y septiembre, menos concurridos que el pleno verano. La carretera sigue siendo transitable antes en la temporada que los puertos que superan los 2000 m.
Bueno saber
Bagnères-de-Luchon, reconocida estación termal, ofrece una amplia oferta de alojamientos y acceso directo a otros grandes puertos del Luchonnais (Peyresourde, Val Louron-Azet, Portillon) para construir una estancia de varios días.
