A las puertas de Turín, la Colle di Superga propone una rampa corta pero temible: menos de 5 km para llegar a la basílica barroca que domina la ciudad, casi siempre en doble dígito.
Una ascensión continua y empinada
Desde Sassi, hay que contar con 4,8 km para 449 m de desnivel, a una media del 9,3 % con tramos del 14 %. La carretera solo deja dos o tres breves respiros antes de recuperar la pendiente.
El tranvía de cremallera como referencia
Una línea de tranvía de cremallera centenaria sube en paralelo a la carretera hasta la basílica, una referencia visual práctica para evaluar el progreso en las curvas boscosas.
Un lugar cargado de historia
El 4 de mayo de 1949, el avión que transportaba al equipo del Grande Torino se estrelló en la colina, justo debajo de la basílica, diezmando a uno de los mejores equipos de fútbol de la época. Un memorial recuerda este episodio marcante de la historia turinesa.
Cómo afrontar la salida
Un plato compacto y una cassette de gran desarrollo ayudan a mantener un ritmo regular en el 9-10 % sostenido en lugar de agotar las reservas desde la base de la rampa.
Bueno saber
La cima ofrece una de las vistas más bonitas sobre Turín y, en días despejados, sobre la cadena alpina en el horizonte — una recompensa rápida para un esfuerzo concentrado en menos de media hora.