Las Gorges du Verdon, uno de los cañones más grandes de Europa, se prestan a uno de los circuitos en carretera más espectaculares de Provenza: la Corniche Sublime en la orilla sur, la Route des Crêtes en la orilla norte, separadas por las aguas turquesas del Verdon y el lago de Sainte-Croix.
Un circuito que rodea el cañón
Desde Moustiers-Sainte-Marie, pueblo encaramado a orillas del lago de Sainte-Croix, el circuito toma la Corniche Sublime (D71) a lo largo de la orilla sur, pasando por Aiguines y sus miradores sobre los Balcons de la Mescla, antes de llegar a la orilla norte por la Route des Crêtes (D23) por encima de La Palud-sur-Verdon. Hay que contar unos 130 km y 2000 m de desnivel acumulado para toda la vuelta, sobre una carretera estrecha y sinuosa que bordea en algunos tramos precipicios vertiginosos sobre el cañón.
Cómo afrontar la salida
El perfil, hecho de múltiples repechos más que de un único puerto largo, exige gestionar el esfuerzo durante toda la jornada más que apuntar a un punto culminante concreto. La carretera, muy transitada por el tráfico turístico en verano, sobre todo en la Corniche Sublime, invita a salir temprano por la mañana para disfrutar de los miradores (Point Sublime, Balcons de la Mescla) con buenas condiciones de visibilidad y tráfico.
Cuándo ir
De abril a octubre, con preferencia por la primavera y el principio del otoño, que evitan tanto el calor como la afluencia turística estival en estas carreteras estrechas.
Bueno saber
Moustiers-Sainte-Marie, clasificado entre los pueblos más bonitos de Francia, ofrece una buena oferta de alojamientos, con un acceso práctico a Castellane en el otro extremo de las gargantas para dividir el circuito en dos días si es necesario.
