El lago de Annecy, a menudo presentado como uno de los lagos más puros de Europa, está bordeado en buena parte de su perímetro por una vía verde totalmente separada del tráfico — una de las rutas en bici en familia más agradables y seguras de los Alpes franceses.
Un itinerario lacustre accesible para todos
Desde Annecy, ciudad reconocida por su casco histórico y sus canales, la vía verde bordea la orilla oeste del lago en dirección a Sévrier, ofreciendo una vista continua sobre el lago y la cadena de las Bornes al fondo. El trazado, con un ligero falso llano, no presenta ninguna dificultad técnica.
La ruta continúa hacia Duingt, pueblo pintoresco conocido por su pequeño castillo casi posado sobre el agua, antes de llegar a Doussard, en el extremo sur del lago, para las familias que quieran prolongar la salida. Varias playas acondicionadas jalonan el recorrido, permitiendo fraccionar la jornada con paradas para bañarse.
Cómo afrontar la salida en familia
Con unos 30 km ida y vuelta en el tramo sur y apenas 50 m de desnivel acumulado, este circuito se presta bien a una media jornada tranquila con varias paradas: baño en Sévrier o Duingt, picnic junto al agua, o simplemente una pausa a la sombra de los árboles que bordean parte del trazado. Al estar la vía totalmente separada del tráfico en este tramo, es apta para niños que pedalean de forma autónoma desde los 6-7 años.
En temporada alta, la vía verde puede estar bastante concurrida (peatones, patinadores, otros ciclistas): conviene priorizar una salida matinal para disfrutar de un recorrido más despejado, sobre todo con niños pequeños menos acostumbrados a compartir el espacio.
Cuándo ir
El periodo ideal va de abril a octubre. La primavera y principios de otoño ofrecen una afluencia más moderada y temperaturas agradables para pedalear; julio-agosto sigue siendo muy transitable pero con más gente, compensado por la posibilidad de bañarse para refrescar a toda la familia.
Bueno saber
Annecy cuenta con una estación bien conectada y numerosos alquileres de bicicletas acostumbrados a familias (bicis infantiles, remolques, sillas, bicis eléctricas), lo que la convierte en un punto de partida práctico sin coche para descubrir el lago en media jornada o más.