Etapa corta pero peculiar: comienza con la travesía en barco del estuario de la Gironda entre Royan y Le Verdon-sur-Mer, una treintena de minutos de navegación con las bicis embarcadas directamente a bordo. Es uno de los momentos más destacados de toda La Vélodyssée — se abandona el Charente-Marítimo por la Gironda pasando frente al faro de Cordouan, mar adentro.
Del lado de Verdon, una vía verde forestal atraviesa la Pointe de Grave hasta Soulac-sur-Mer, ofreciendo una transición clara entre las marismas estuarinas y las grandes playas oceánicas bordeadas de pinos. El trazado es llano y está resguardado del viento buena parte del recorrido gracias a la cobertura forestal.
Recuerda comprobar los horarios del barco antes de salir: la frecuencia varía según la temporada, y perder una travesía puede retrasar significativamente la llegada. Soulac-sur-Mer, estación balnearia familiar, marca un buen corte antes de afrontar el Médoc.