La etapa comienza cruzando el puente transbordador de Rochefort (o su alternativa ciclable a los pies de la obra), sigue después la orilla sur del Charente antes de virar hacia el litoral. El trazado alterna pistas en plataforma propia y pequeñas carreteras secundarias muy poco transitadas, típicas de esta parte del Charente-Marítimo.
La última parte de la etapa bordea la “côte de beauté”, una sucesión de estaciones balnearias (Saint-Nazaire-sur-Charente, Marennes como opción, luego Saint-Georges-de-Didonne) antes de la llegada a Royan. Es una etapa agradable para alternar los ritmos: posibilidad de pararse en las playas por el camino sin desviarse significativamente del trazado principal.
Royan, reconstruida tras la guerra en un estilo arquitectónico muy marcado (art déco/modernista), es una buena base para pasar una noche con una amplia oferta de alojamiento, antes de afrontar al día siguiente la travesía del estuario de la Gironda.