Esta etapa marca el verdadero tramo del Canal du Midi, cuya construcción fue confiada a Pierre-Paul Riquet en el siglo XVII. El itinerario sube progresivamente hacia el Seuil de Naurouze, línea divisoria de aguas entre los dos mares y punto culminante del canal — la única subida real de todo el itinerario, aunque muy modesta a escala del desnivel acumulado.
El paisaje del Lauragais, apodado el “país del triángulo de oro” por sus cultivos de ajo, trigo y sobre todo girasol, ofrece en verano extensiones amarillas espectaculares que bordean el canal en largos tramos.
La llegada a Castelnaudary, capital histórica y autoproclamada del cassoulet, ofrece la ocasión de probar este plato emblemático del suroeste en una de las numerosas direcciones que lo han convertido en su especialidad.
Distancia indicativa para este tramo.