Latgale, al este de Letonia, ofrece el relieve más marcado del país después del valle del Gauja: un paisaje de colinas morrénicas salpicado de más de 2000 lagos, conocido localmente como el país de los lagos azules.
Un terreno ondulado entre colinas y lagos
Desde Rēzekne, los caminos rurales y las pistas de grava suben por las colinas morrénicas en dirección a Kaunata y al lago Rāzna a lo largo de unos 52 km, con casi 620 m de desnivel acumulado. El terreno alterna subidas cortas y repetidas entre los lagos con largos tramos rodadores a través de campos y bosques dispersos.
Cómo afrontar la salida
Unos neumáticos gravel polivalentes de alrededor de 40-45 mm sirven para la mayoría de los caminos, aunque algunos tramos de tierra pueden embarrarse tras lluvias intensas. El desnivel acumulado, repartido en numerosas subidas pequeñas, exige más resistencia que potencia puntual.
Cuándo ir
De mayo a septiembre, y el verano ofrece las mejores condiciones para disfrutar de los numerosos miradores sobre el lago Rāzna. El otoño, menos frecuentado, realza los colores de los bosques caducifolios que bordean las colinas.
Dato útil
Los pueblos alrededor de Rēzekne mantienen una tradición secular de alfarería, con varios talleres abiertos a las visitas a lo largo del recorrido. El parque nacional de Rāzna, que protege el lago del mismo nombre, ofrece varios puntos de baño accesibles desde los caminos de la ruta.