El parque nacional de Gauja, en la región de Vidzeme, ofrece el relieve más marcado del norte de Letonia: un valle encajonado excavado por el río Gauja en acantilados de arenisca roja, apodado localmente la “Suiza de Vidzeme”.
Un terreno ondulado entre acantilados y bosques
Desde Sigulda, las pistas forestales y carreteras pequeñas siguen el valle del Gauja en dirección a Krimulda y luego Cēsis a lo largo de unos 46 km, con casi 560 m de desnivel acumulado. El terreno alterna subidas cortas pero exigentes sobre los acantilados de arenisca y largos tramos rodadores en bosques de pinos y coníferas.
Cómo afrontar la salida
Unos neumáticos gravel polivalentes de alrededor de 40-45 mm sirven para la mayor parte del recorrido, aunque algunas pistas forestales pueden volverse resbaladizas tras la lluvia sobre la arenisca aflorante. El desnivel, modesto comparado con los macizos alpinos, se hace notar a lo largo de toda la salida.
Cuándo ir
De mayo a septiembre, y el otoño ofrece colores especialmente marcados en los bosques caducifolios que dominan el valle. Sigulda es además un destino invernal reputado por su bobsleigh, una pista construida en la época soviética y todavía en activo.
Dato útil
El castillo de Turaida, fortaleza de ladrillo rojo del siglo XIII, y la cueva de Gūtmaņa merecen un desvío al inicio del recorrido. Un teleférico, en servicio desde 1969, permite cruzar el valle del Gauja entre Sigulda y Krimulda para quienes deseen variar los puntos de vista.