Esta etapa continúa el descenso de la costa vendeana, alternando playas, pinares litorales y pequeñas estaciones balnearias (Saint-Gilles-Croix-de-Vie, Brétignolles-sur-Mer). El trazado sigue siendo en general llano, con solo algunas ondulaciones en las zonas dunares.
Saint-Gilles-Croix-de-Vie, a mitad de camino, es un buen punto de avituallamiento con su animado puerto pesquero.
La llegada a Les Sables-d’Olonne, ciudad de salida de la Vendée Globe, ofrece una amplia oferta de alojamiento junto al mar para recuperarse antes de continuar hacia La Rochelle.
Distancia indicativa para este tramo.